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La entropía

 


Notas al margen 
 -  Alberto Sala Me
stres
15 de noviembre de 2022

En el transcurso de los años como funcionario de las Naciones Unidas en la sede de Ginebra (1966-1987) me destinaron en cuatro ocasiones a Viena, ciudad que posteriormente durante el mandato de Kurt Waldheim como Secretario General de la ONU, acogió a diferentes agencias especializadas de la Organización que se ubicaron en los modernos edificios inaugurados en 1979, creándose a principios de 1980 la Oficina de las Naciones Unidas en Viena (ONUV) tercera sede de las Naciones Unidas después de las de Nueva York y Ginebra, a la que posteriormente se añadió la de Nairobi (ONUN) establecida en 1996.

Conservo varias anécdotas curiosas de esos diferentes períodos de mi vida en Viena, y entre ellas recuerdo las observaciones de Manuel Bernal, compañero ocasional de mi estancia en Madrid en el Colegio Mayor Universitario Pío XII (1961-1964) que se trasladó a esa ciudad austriaca al concluir su carrera de Física en la Universidad Complutense.

Me contaba Bernal que el desorden tiene una fórmula hallada por Ludwing Boltzmann (1844-1906), físico austriaco pionero de la mecánica estadística, a quien debe su nombre la denominada “constante de Boltzmann”, concepto fundamental de la termodinámica.  Entre sus logros, descubrió también la expresión matemática de la entropía desde el punto de vista de la probabilidad.

Se puede resumir la entropía en física, según mi amigo Bernal, como la magnitud termodinámica que indica el grado de desorden molecular de un sistema, y en informática como la medida de la incertidumbre existente ante un conjunto de mensajes, de cual va a recibirse uno solo. 

Otro austriaco, Signum Freud (1856-1939) había utilizado el término entropía psicológica para definir la desorganización que puede existir en nuestra psique, descartando la idea de que nuestra estructura mental es siempre ordenada y previsible. Los miedos, la ansiedad, las obsesiones o las fobias son un claro ejemplo de ese caos que no siempre podemos controlar. 

Noviembre suele ser el mes en el que acostumbramos a recordar a los difuntos, y en esta ocasión me viene a la mente la anécdota que sitúa en el Cementerio Central de Viena (Zentralfriedhof), el curioso mausoleo del citado Ludwing Boltzmann (ver imagen supra) que tiene cincelada en la pieza de mármol que sostiene el busto la ecuación S = k. log W que define su fórmula de la entropía.  Las cenizas de otro físico, Stephen Hawking (1942-2018), reposan en la Abadía de Westminster (Londres) junto a las del matemático Isaac Newton y el naturalista Charles Darwin.  Por expreso deseo de Hawking, su lápida tiene también como epitafio una ecuación propia, la que describe un agujero negro en el espacio.

En la citada necrópolis de Viena, la mayor de Austria y una de las mas grandes de Europa, están enterrados personajes ilustres como Ludwing van Beethoven, Johannes Brahms, la familia Strauss, Sigmund Freud y Richard Wagner entre otros.  La tumba de Wolfgang Amadeus Mozart no se encuentra allí, aunque existe un monumento dedicado a su memoria, ya que fue enterrado en 1791 en una tumba que estaría ubicada en el Cementerio St. Marx de Viena (1), y que no se pudo llegar a identificar en la exhaustivas búsquedas realizadas por las autoridades austriacas en 1856 y 1891.

Descansen todos en paz.


(1)  Véase G.N. Nissen, Biographie W. A. Mozart's, Leipzig, Breitkopf & Härtel, 1828, pág. 576.

Imagen @vienna-university-archives

 

Comentarios

  1. Qué tema tan interesante has desempolvado hoy Alberto. La entropia, el orden del desorden. Madre mía! Nos dejas, sin querer o quizás queriendo, deberes intelectuales. Muchas gracias Alberto, siempre un placer leerte.

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  2. Un tema interesantisimo, para pensar!!!😘

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  3. Muchas gracias Alberto. Como siempre muy interesante tu artículo. Y de que la entropía existe, no hay duda, basta descubrirla en uno mismo.

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  4. Ameno, delicioso culto y encantador un fuerte abrazo
    Alfonso iñigo

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  5. Como siempre nos sorprendes con historias interesantisimas, que amplían nuestra cultura y conocimiento. Gracias Alberto. Un abrazo, María Jesús

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  6. No conocía al ilustre vienés Boltzmann, me imagino que el calvinismo también ha tenido que ver en esa inclinación tan propia a sistematizar algo comúnmente tan poco sistemático como es el desorden.

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  7. Después de leer tu artículo he experimentado la entropía en mi propia persona, amigo Alberto. Mis respetos a tanto difunto ilustre.

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  8. Me ha encantado el artículo. Muy interesante. Estoy totalmente de acuerdo con Freud en que nuestra mente está descontrolada. Es así; necesitamos poder controlarla ya que de ahí viene el descontrol de nuestras vidas.
    Me ha gustado muchísimo.

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  9. Aunque tarde, gracias por tu interesante artículo, también a mi me ha hecho pensar .... por eso a veces hago cosas que me sorprenden y , curiosamente también a veces, me gusta

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