
Notas al margen - Alberto Sala Mestres
15 de mayo de 2025
En el último trimestre de 1979 la Oficina de la ONU en Ginebra me trasladó temporalmente a la sede de Nueva York donde me alojé en un pequeño apartamento que los norteamericanos nombran efficiency, cercano a la Primera Avenida
La inmensa pérdida de vidas humanas en el atentado terrorista, que tuvo lugar en el World Trade Center de Nueva York el 11 de septiembre de 2001, ha eclipsado necesariamente otras grandes pérdidas de obras de arte ocurridas ese mismo día y en ese mismo lugar, entre ellas el Gran Tapiz realizado por Joan Miró con la colaboración del artesano Josep Royo.
Durante mi permanencia en la ciudad durante los meses citados tuve ocasión de visitar con cierta frecuencia las
Torres Gemelas dada la cercanía de mi residencia temporal con los dos impresionantes edificios neoyorquinos. Recuerdo que al visitar por
primera vez la Torre 2, al cruzar la acristalada puerta de entrada
pude ver un inmenso tapiz de 6 x 11 metros realizado en lana, cáñamo
y cuerda de vivos colores. Se trataba del Gran Tapiz (ver imagen supra), realizado en 1974 por Joan Miró con la colaboración del
maestro tejedor Josep Royo. Con anterioridad la NY Port Authority
había propuesto ya a Miró, en 1969, la realización de un tapiz
aunque el artista no aceptó en ese momento el encargo.
Para
la realización del tapiz Miró había diseñado en 1972 una maqueta
de 57 cm x 105 cm en óleo sobre tela, que actualmente se conserva en
la Fundación Miró de Barcelona, pero era necesario la ayuda de un
artesano profesional muy cualificado para construir esa gran obra que
finalmente alcanzó los 66 metros cuadrados. Josep Royo (n. 1945), el
tapicero escogido, siguió las directrices del pintor español y ha
recordado en alguna ocasión que aportó algunas ideas, entre ellas
la de dar relieve al tapiz con tejidos que pendiesen de él como si
se tratase de una cabellera. Su elaboración constituyó una ardua
tarea teniendo en cuenta su tamaño y compleja elaboración.
Miró,
Royo y su equipo de seis artesanos tejedores dedicaron siete horas
diarias durante un año para tejer el tapiz más grande jamás
realizado por ambos artistas en el taller de Josep Royo en Tarragona.
Tras permanecer dos meses expuesto en el Grand Palais de París, las
cuatro toneladas de lana, cáñamo y cuerda del Gran Tapiz viajaron
hacia su ubicación en las Torres Gemelas.
El valor de ese tapiz no se ha podido
cuantificar porque nunca estuvo en venta. Además, su precio actual
no tendría nada que ver con el que supuestamente costó en el
momento de su realización.
Afortunadamente existen otros valiosos tapices de
Joan Miró entre los que destacan el Tapiz de Tarragona (1970) y el
Tapiz de la Fundación (1979) realizados ambos con la experta
colaboración de Josep Royo.
Nota. En
1969, la NY Port Authority, entidad municipal a cargo de la construcción
del complejo, había establecido que el 1% del presupuesto se
dedicaría a la adquisición de obras de arte que ocuparían parte del
espacio público. Todas ellas, realizadas por artistas de gran
prestigio, han desaparecido.
Entre
ellas se encontraban el WTC Plaza Sculpture, una enorme pieza de
granito negro creada por el japonés Masayuki Nagare. Otra obra
desaparecida fue Ideogram, de James Rosati, una escultura de acero
inoxidable y 25 pies de alto que durante mucho tiempo aparecería en
innumerables reportajes de moda. Una tercera pieza fue Sky Gate, New
York de Louise Nevelson, un relieve en madera negra situado en el
entresuelo de la Torre 1. La cuarta sería una fuente obra del
escultor Elyn Zimmerman, erigida en memoria a las víctimas del
atentado con bomba que tuvo lugar también en el WTC en 1993.
Puff Alberto. Me vuelve a la memoria un momento horrible de mi visita a Nueva York.
ResponderEliminarNo pude ver el Gran Tapiz más que en fotos, nada más entrar en las Torres se apoderó de mi una sensación de peligro aterradora. Espere a mi hijo y a mi sobrina en la puerta con mucha ansiedad. No entendían por qué me negaba a entrar después de desplazarnos hasta alli y despues de haber subido al Empire State Building y otros Yo insistía a mi pareja para que nos fueramos de alli. No podía explicar qué me asustaba tanto.Tardé un buen rato en recobrar la tranquilidad. No lo olvidaré. Era el año 2000.
Todos recordamos donde estábamos ese 11 de septiembre del 2001 yo al menos sí ,y a veces me he preguntado cuántas obras de arte y cuantos secretos se perderían ese día, y tambien con que minuciosidad se revisarian los escombros.
ResponderEliminarNo recuerdo ese tapiz, a pesar de que sí estuve en una de las torres ( creo que en la norte) cenando en un restaurante giratorio , supongo estaría en la torre sur. Por otro lado... no me gusta Miro, como no me gusta Chillida en la escultura... será que no les comprendo, ya se sabe en esto del arte.. o te entra o no.
Gracias Alberto por recordarnos estos momentos del pasado.
Buenos días Alberto :
ResponderEliminarSapientísimo, brillante y nítido. Como siempre encantador
Un Abrazo
Alfonso Iñigo
Nunca dejas de sorprenderme por tus conocimientos y la riqueza que atesoras en tu memoria (además de la "gracia" con q lo cuentas normalmente). En relación al artículo y aunque evidentemente no hay comparación posible, también fue una desgracia las obras únicas que se perdieron allí 🫂
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